domingo, 7 de junio de 2009

La Corte Suprema y los derechos de los trabajadores- Villano invitado- La Nación Domingo 7.06.09

La CUT ha visitado la Suprema. No por el día del patrimonio histórico, por supuesto, sino para manifestar su preocupación por la jurisprudencia que desde hace un par de años desde la llegada a ese tribunal, según se supo, de un ex gerente empresarial de la época de la dictadura viene siendo francamente hostil a los derechos de los trabajadores.
¿Se trata de una actuación política y antojadiza, como acusó la prensa empresarial, de un grupo de dirigentes sindicales que, más acostumbrados a la calle que a las leyes, no sabe cómo funciona el derecho y el máximo tribunal en Chile?
Si eso es razonable, entonces, ningún chileno de calle, como el lector de esta columna, podría entonces enjuiciar lo mal o bien que lo hace el máximo tribunal de justicia en nuestro país. Y eso es absurdo y poco democrático.
En rigor, no andan tan perdidos los dirigentes de la CUT. Hace algunos años en 2005 para ser más preciso el ministro de la Suprema José Benquis señalaba en una entrevista en un diario: "Podemos tener la legislación más avanzada del mundo, pero si los tribunales interpretan esa legislación en contra de los principios que la informan como es el ‘in dubio pro operario’, y lo transforman en ‘in dubio pro empresario’, y buscan argumentos para desechar los planteamientos de los trabajadores y favorecer a los empresarios, simplemente es como si no tuviéramos legislación social. Eso en buena parte es lo que ocurre en esta corte".
Eso lo decía el ministro Benquis al momento de jubilar. Adivine de dónde. De la sala laboral de la Corte Suprema. A confesión de parte, relevo de prueba.
Para ser honestos, en los últimos años se ha registrado un brusco cambio jurisprudencial de la denominada sala laboral, el que parecería ir en una sola dirección: a favor de los empresarios. Fallos y jurisprudencia que por años algunos casos por décadas han venido a ser modificados en el último tiempo, perjudicando los derechos de los trabajadores.
Veamos un botón de muestra. Durante años la Corte Suprema había dicho que en el pago de la indemnización por años de servicios se incluía lo que al trabajador recibía por asignación de colación y movilización. Pues bien, la actual y ahora impugnada sala laboral de la Corte Suprema dio un giro de 180 grados y decidió que dichas asignaciones no forman parte de las indemnizaciones. ¿Hubo en el intertanto algún cambio legal que justificara la voltereta? Ninguno.
La visita, como se ve, entonces, no es un disparate. Sin embargo, fue objeto de una evidente hostilización por parte de los medios de prensa cercanos el mundo empresarial, dando a entender que se trataba de un intento de presión sobre los jueces.
Curiosa reacción. Lo que hicieron los dirigentes sindicales no es sino exactamente lo mismo que en Chile hacen los grandes grupos empresariales y sus corporaciones (sindicatos empresariales), con una sola diferencia relevante: lo hacen todos los días y ante todas las autoridades del país, sean judiciales, legislativas y administrativas.
No fueron Martínez ni Cuevas los que terminaron amando a Ricardo Lagos. Entre tanta reunión y cena de la industria algo de amor debe haber nacido. Pero no entre el ex Presidente y la CUT, ya que aquel nunca recibió a la dirigencia sindical en su mandato.
En el caso de los empresarios, eso sí, el nombre es más elegante: se llama "presentarse" a la autoridad, y comúnmente se hace en torno a una buena mesa la cena del año, del mes, del gremio, del día del emprendedor, etc. o en torno a un buen desayuno con frutas y café de grano . Ahí, lo quieran o no, las autoridades del país se ven obligadas a escuchar y a veces responder hasta los más mínimos requerimientos empresariales, incluso algunos planteados en términos que lindan lo ofensivo. "Déjenos trabajar tranquilos", le espetaban a Lagos antes de que naciera el amor.
¿Qué tiene de malo entonces que la CUT informe a la Corte Suprema que conoce y rechaza la jurisprudencia que una sala de ese tribunal viene emitiendo hace un par de años?
Lo que raya en la patología, en todo caso, es la actitud del diario "El Mercurio", que en su editorial se quejaba de esta "presión" sobre la Corte Suprema por parte de la CUT, acusándola de "poner en tela de juicio la independencia del Poder Judicial", en la misma semana en que ese diario había mostrado su preocupación "por el alto número de fallos a favor de los trabajadores" respecto de los jueces del trabajo de la nueva justicia laboral.
No sé si el lector entendió bien, pero yo no. Si los fallos son a favor de las empresas, es una muestra de independencia judicial; si los fallos son a favor de los trabajadores, es una tendencia preocupante que debe ser explicada. A esta altura exijo, como diría un clásico chileno, una explicación.

jueves, 4 de junio de 2009

Acerca de la ley de igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres- Opinión de Eduardo Caamaño


La reciente promulgación de la ley que consagra la igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres representa un avance desde la perspectiva de posicionar el problema de la discriminación laboral en Chile y, si es bien implementada por las empresas, correctamente fiscalizada por la Dirección del Trabajo y aplicada en su justo sentido por los Tribunales laborales, podría contribuir a erradicar algunas de las prácticas discriminatorias que afectan a las mujeres trabajadoras.

Con todo, la ley no pasará de ser una anécdota en la evolución normativa de nuestro Derecho del Trabajo, si es que no se asume el cambio cultural que el el país reclama a gritos para tomar verdadera conciencia de los estragos que ocasiona la discriminación en el empleo. Por lo anterior, entonces, el Gobierno debe necesariamente implementar acciones positivas que contribuyan a hacer efectivo el derecho fundamental a la igualdad de trato entre hombres y mujeres en todo ámbito de la vida social.En mi opinión, el principal obstáculo al que se enfrentará la nueva ley tiene que ver con la menor valoración económica que se da al trabajo femenino, dado que la sociedad sigue imponiendo exclusivamente a la mujer la responsabilidad por el cuidado de los hijos. Persiste en Chile el viejo arquetipo de “hombre proveedor y mujer cuidadora” a partir del cual se ha articulado tradicionalmente legislación laboral y las políticas sociales. Mientras ello no cambie de verdad, leyes como la recientemente promulgada quedarán limitadas a una mera declaración formal de igualdad sin avanzar a su real materialización.

Por eso se debe proponer un nuevo trato que parta de la premisa de que hombres y mujeres son proveedores y cuidadores, esto es, que a ambos les corresponde una corresponsabilidad en el empleo y frente a la familia. De lo contrario, seguiremos siendo en el fondo una sociedad injusta, negándole a la mujer su pleno desarrollo laboral y a los hombres su realización como padres. Sin perjuicio de ello, la Convención de los Derechos del Niño nos recuerda que ellos tienen el derecho a recibir el cariño y el cuidado de ambos padres. Ese es el gran desafío del siglo XXI y en Chile estamos aún demasiado lejos.

domingo, 31 de mayo de 2009

Una pieza de colección: la editorial del Mercurio sobre la visita de la CUT a la Corte Suprema (30.05.09)

Altos dirigentes sindicales —incluido el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Arturo Martínez— se reunieron con el presidente de la Corte Suprema para manifestarle su preocupación por lo que, a su juicio, serían votos habituales contra los intereses de los trabajadores por parte del ministro Patricio Valdés, de la cuarta sala del máximo tribunal. Dicha visita contó con el apoyo expreso de la ministra del Trabajo, Claudia Serrano. Toda esta situación es un tanto inusual y cabe al respecto cierta preocupación.
Desde luego, como toda sala de la Corte Suprema, también la cuarta debe estar integrada por cinco miembros —tres de los cuales, cuando menos, deben ser ministros titulares— y sus decisiones se adoptan por mayoría. Luego, un ministro no es capaz de forjar una decisión judicial por sí solo, y si lo que se insinúa o presume es que ese ministro tiene tal ascendiente sobre los demás integrantes que, en la práctica, termina fallando él, lo institucionalmente procedente sería más bien que el reproche se dirigiera contra los restantes y no contra aquél. Desde esta perspectiva, la inquietud por el referido ministro Valdés sería, en realidad, una molestia por las decisiones de la cuarta sala.
Por otra parte, al salir de esa reunión los dirigentes sindicales pusieron en tela de juicio la independencia del Poder Judicial, por tener entre sus miembros a un ex funcionario de la Sofofa (dicho ministro lo fue a fines de la década de 1970). Al respecto, resulta llamativo que eso no haya sido óbice para su reconocido desempeño por largos años como abogado integrante del Poder Judicial, habiendo conocido muchas veces de causas laborales.
Además, es extraño que se afirme esta falta de independencia en el marco de una entrevista en la que se pretendió, precisamente, hacer presentes los intereses de los trabajadores ante el presidente del máximo tribunal. Porque bien podría interpretarse que esa aspiración de tales dirigentes constituyó una afectación de esa misma independencia que dijeron defender.
Por otra parte, esta crítica se formula cuando los resultados de la nueva justicia laboral arrojan un porcentaje de más del 95 por ciento de sus fallos a favor de los trabajadores. Si a esa tasa tan obviamente anómala se agrega una objeción gremial cuando la Corte Suprema rectifica algunas de esas sentencias, parecería que ciertos sectores desean contar con un Poder Judicial que sea simplemente un trámite burocrático para satisfacer las aspiraciones de los demandantes, y no con una sede que imparte justicia igual para todas las partes.

jueves, 28 de mayo de 2009

Acusan a juez de la Suprema de fallar contra trabajadores - La Nacion 28.05


Dirigentes del comercio y líder de la CUT se reunieron con presidente del máximo tribunal

El aludido es el titular de la Cuarta Sala, Patricio Valdés, quien fue gerente general de la Sofofa en dictadura. Plantea que sus decisiones no tienen relación con su paso por la entidad gremial y que la instancia la componen otros cuatro magistrados.
Por más de media hora el presidente de la Corte Suprema, Urbano Marín, recibió en su oficina a los dirigentes del comercio junto al líder de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Arturo Martínez.
El objetivo era, entre otras cosas, denunciar que en "reiteradas" oportunidades la Cuarta Sala de ese Tribunal ha fallado en contra de los trabajadores y apuntan directamente al ministro Patricio Valdés como uno de los principales responsables del accionar de dicha instancia.
A la salida del encuentro, Martínez dijo que además de tener aprensiones respecto de esas sentencias, le preocupa porque es la única sala que ve temas laborales.
"Hay un ministro que es un señor Valdés que fue abogado de la Sofofa. La tendencia de él es votar siempre igual, siempre es en contra de los trabajadores", advirtió.
Lo cierto es que el presidente de la multisindical hace alusión al cargo de gerente general del gremio empresarial que entre los años 1975 y 1979 ocupó Valdés, situación que para Leandro Cortez, secretario general de la Confederación de Trabajadores del Comercio (Consfecove), no cumple con los objetivos de un poder judicial imparcial e independiente.
Contó que como ejemplo -le expresó a Marín- "sería bueno tener a Arturo Martínez como ministro para que la balanza sea más equilibrada".
LOS FALLOS
Uno de los tópicos que más inquieta a los trabajadores es que los fallos van marcando jurisprudencia y que no importa que sea sólo uno, porque ése se puede convertir en cien.
Cortez detalló que por muchos años la colación y movilización era considerada en la base de cálculo de la indemnización por años de servicio, pero que "con los fallos que hoy se están emitiendo -a través de este personaje- se están dejando excluidos estos conceptos de la indemnización".
"TAN TRABAJADOR COMO ELLOS"
El propio Valdés se defendió de cada una de las acusaciones y aclaró que "no soy representante de nadie", por la relación que se le establece con el empresariado y que él es "tan trabajador como ellos", en referencia a quienes lo apuntan.
Sobre su supuesta influencia en las decisiones de los otros cuatro ministros de la sala, recalcó que "es una falta de respecto" contra éstos y comentó que ha compartido sala con el propio presidente de la Corte Suprema y con Marcos Libedinsky, entre otros.
"Yo fallo de acuerdo a los conocimientos que tengo, interpreto la ley como yo creo que debe interpretarse, porque mi misión aquí es hacer justicia dentro del derecho, no me puedo apartar de eso. Lamento que, a veces, algún trabajador se pueda sentir agraviado por una sentencia, pero resulta que puede ser porque no hayan interpuesto bien el recurso o cualquier circunstancia. También se podrán sentir agraviados los empleadores cuando pierden. Siempre, en un juicio es muy difícil que queden todos contentos", explicó el también jefe de la Unidad Laboral de la Reforma Laboral de la Corte.
INTERESES
En su declaración patrimonial de 2006, año en que comenzó a ejercer como ministro de la Suprema, figura con acciones, entre las que destacan CMPC por $6 millones 600 mil y la Compañía de Aceros del Pacifico (CAP) por $3 millones.
Para Valdés éstos son porcentajes mínimos y no lo inhabilita para cumplir con sus funciones. "A lo mejor ellos (los trabajadores) tienen, a través de sus AFP, muchas más acciones que las que tengo yo", concluyó.

miércoles, 27 de mayo de 2009

A que esta noticia no sale en el Mercurio. "El Banco Mundial dio un giro y pide proteger a los trabajadores" Clarin Argentina


Por el impacto de la crisis internacional, el Banco Mundial decidió cambiar los criterios sobre un indicador laboral clave que tiene en cuenta para elaborar un ranking de los países en los cuales las empresas encuentran mejores condiciones para invertir.Hasta este año el criterio fue mejorar la calificación a los países que tienen los mercados laborales más desregulados y flexibles. Esto podría significar -entre otras cosas- más facilidades para despedir, cambiar condiciones laborales o renegociar salarios.

Pero a partir de ahora el BM decidió otorgar mejor puntuación a los países que tienen leyes que protegen más a los trabajadores.La decisión representa un importante giro ideológico en el Banco Mundial, que golpea una política que había sido una especie de dogma de los años 90 y que en la Argentina tenía, y todavía tiene, muchos seguidores.Porque durante décadas el ranking "Haciendo negocios" (Doing Business, es el nombre original en inglés de este relevamiento) responsabilizaba a la leyes laborales rígidas por la falta de inversiones. Y ubicaba a la Argentina con un puntaje desfavorable por el costo de despedir o por la inflexibilidad de los horarios de trabajo.Ahora, el giro se impuso porque los Gobiernos y sus respectivos bancos centrales están concentrados en atenuar el impacto de la crisis global: se dedican a inyectar fondos para intervenir y hasta rescatar bancos, empresas y ramas enteras de la economía en lugar de dejar actuar al "libre mercado" como ocurría en otras épocas. Y este fuerte "intervencionismo" no deja margen para seguir con la prédica del trabajo flexible y desregulado.El Indicador Empleo de Trabajadores (EWI, por sus siglas en inglés) forma parte del ranking que determina dónde es mejor y más fácil concretar inversiones.

Para medirlo el Banco Mundial consideraba la flexibilidad de las regulaciones laborales, como la dificultad en la contratación de nuevos trabajadores, la rigidez de los horarios de trabajo, el costo no salarial de contratar un trabajador y las dificultades y costos de los despidos.Así, por ejemplo, donde más fácil y más barato era despedir a un trabajador, el país recibía una mejor calificación para este ranking. Con estos criterios se elaboró el último informe, correspondiente a 2009.

Ahora, el cambio de rumbo quedó registrado en un documento de revisión del Indicador laboral para el informe de 2010. En ese texto el Banco Mundial aclara que el EWI "no representa la política del Banco y no debe ser usado como base para aconsejar a los gobiernos o ser citado en documentos que describan la estrategia de desarrollo de ningún país".Además, la entidad adelanta que creará un grupo de trabajo con representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sindicatos, entidades empresarias, académicos y expertos legales, para impulsar la elaboración de un Indicador de Protección al Trabajador" (WPI, por sus siglas en inglés), que tomará en cuenta "cómo los países utilizan las leyes, regulaciones y otros instrumentos para asegurar a los trabajadores una adecuada protección, incluyendo el desempleo".

domingo, 17 de mayo de 2009

!!Tu sudor nos va a enriquecer!! A reirse un rato del engrendro de las ETT - o nuestras EST-

Interponen acción laboral contra El Mercurio de Valparaíso- El Ciudadano


El Sindicato número uno de trabajadores del periódico El Mercurio de Valparaíso interpuso una acción de tutela laboral, por vulneración de sus derechos fundamentales en el marco de su proceso de negociación colectiva, el recurso contra la empresa busca impedir nuevas prácticas antisindicales.
La presentación fue realizada ante los tribunales laborales, debido a una serie de prácticas contra los sindicatos realizadas por la firma El Mercurio de Valparaíso, en el marco de su negociación colectiva, que se iniciara el día 3 de abril.
Durante la negociación colectiva, los sindicatos Nº1 de trabajadores y Nº2 de periodistas de El Mercurio de Valparaíso, adhirieron a una marcha convocada por la Central Unitaria de Trabajadores CUT, hecho por el cual la firma los amenazó con despidos una vez terminado el fuero de la negociación.
Mauricio Cifuentes, del Sindicato Número 1 de la firma, acusa que “la empresa ha estado advirtiendo a los trabajadores respecto de su participación en esta marcha. Les dijeron que iban a ser fotografiados y grabados y una vez que terminara el fuero de enfriamiento de la negociación colectiva se tomarán acciones contra ellos y estas declaraciones hechas por directivos de la empresa”. La acción busca que estos hechos no queden impunes estos hechos.
De hecho el día jueves 16 de abril, mientras los sindicatos de El Mercurio de Valparaíso marchaban por las calles, la jefatura del diario, encabezada por su director, Juan Pablo Toro, tomaron fotos de los dirigentes y trabajadores que se sumaron a la movilización.
Además lo hicieron el jefe de recursos humanos y el jefe de la unidad de administración de avisos de la firma, los ejecutivos vigilaron controlaron y tomaron nota de los nombres de los trabajadores que salieron a participar de la marcha.
La abogada patrocinante Carolina Tagle, de la Corporación Interés Público, señaló cuáles fueron las violaciones a los derechos fundamentales de los trabajadores que cometió El Mercurio de Valparaíso al cometer esta acción de registro a sus sindicatos durante la marcha de la CUT.
“Aquí se han violado tres derechos en específico, la libertad de expresión, a reunión y a la no discriminación por conductas sindicales y políticas porque la conducta que ha realizado la empresa en la materia ha sido absolutamente desproporcionada e ilegal”, sentenció Carolina Tagle.
La tutela laboral, presentada solamente por el Sindicato Nº1 de trabajadores, tiene por objetivo cautelar y solicitar la protección de los derechos laborales de los empleados del Mercurio de Valparaíso, cuando finalicen los períodos legales de fuero considerados en el proceso de negociación colectiva.
En este proceso, ambos sindicatos llegaron a un acuerdo con la firma, lo que les permitió obtener un bono de término de conflicto, implementar un sistema de retiro voluntario para las mayores antigüedades, asesoría previsional, mejoras en infraestructura de bienestar y fondos para capacitación.
por Ricardo Salazar
El Ciudadano

viernes, 1 de mayo de 2009

Por fin, hay libro.


A pesar de diversas predicciones en sentido contrario, ya acaba de salir publicado por Legal Publishing el libro "Tutela de Derechos Fundamentales del Trabajador".
El precio parece módico para tan magna obra, aunque recuerden que, conociendo a la citada editorial, luego estará a mitad de precio, y luego a un 1/4, y luego a un 1/8 del precio.
Les pido desde ya que no maten la cultura -y mis derechos de autor- y no lo fotocopien.
Regalaré un ejemplar entre los que posteen.
Si quieres concursar , deja tu nombre, oficio u profesion.

El plan laboral y viente años de democracía: no es lugar para trabajadores. Columna The Clinic 1 Mayo


En materias laborales tuvimos nuestro propio Jaime Guzmán. Allí donde el mentor del gremialismo, inventaba todo tipo de engranajes –sistema binominal, leyes orgánicas constitucionales, senadores designados, etc- para que una minoría retuviera el poder a toda costa, en materia laboral otro hacia parecido “trabajito”: se inventaba los grupos negociadores, los reemplazantes en la huelga, híper-regulaba la negociación colectiva, etc.
No era ni gris ni ascético como Guzmán, pero presto idénticos servicios a la dictadura y a la elite empresarial chilena: invento un tinglado normativo e institucional que hace prácticamente imposible la organización de los trabajadores y la negociación colectiva en condiciones de eficacia y de igualdad con sus empleadores. Y hay que felicita a Pinera – José, el hermano-por su trabajo: a veinte años de terminada la dictadura, ese tinglado – conocido como el plan laboral- se mantiene perfectamente vigente.
Y aunque eran muy distintos, tenían la misma obsesión política: que la democracia – para Guzmán- y que la empresa –para Piñera- fueran lo más parecido a una reunión de cantón militar entre el sargento y sus soldados. Nada de discutir, nada de organizarse. A trabajar y punto.
Sobre ese radical temor al disenso social y al conflicto laboral se diseño un conjunto de leyes –D.L 2.756 y D.L 2.758 de 1979-que popularmente conocidas como el plan laboral regulan hasta hoy el fenómeno laboral más importante en cualquier sociedad democrática: como se organizan y negocian sus trabajadores.
¿Y qué tiene de tan malo el mentado plan laboral?
Primero, busca desincentivar la formación de sindicatos, para lo cual establece un competidor dentro de la empresa que es el denominado grupo negociador (coalición transitoria de trabajadores), que salvo contados excepciones, han sido funcionales a los empleadores.
Segundo, fija a sangre y fuego como nivel de negociación colectiva el ámbito de la empresa. A diferencia, cabe apuntarlo, de gran parte del mundo desarrollado donde el nivel donde se producirá la negociación colectiva es de elección de los trabajadores, como ocurre en países tan democráticos y tan poco sospechosos como Finlandia, Dinamarca o Suecia.
Tercero, se establece el régimen legal más restrictivo de la huelga en un país democrático occidental. En efecto, en Chile prácticamente todos las manifestaciones de la huelga aceptadas internacionalmente son ilegales tales como la huelgas de solidaridad, huelgas profesionales, huelgas generales, etc.
La única que se admite es la que se da dentro del reguladisimo proceso de negociación de empresa y como si fuera poco se permite al empleador reemplazar a los huelguistas desde el primer día de la huelga.
¿Resultado de este pandemónium pinochetista? .Uno de los niveles más bajos de negociación colectiva del mundo: 6 por ciento de los trabajadores, a diferencia del mundo desarrollado donde alcanza el 60 por ciento.
No nos engañemos en todo caso. Salvo Andrade, todos los gobierno de la concertación y sus respectivos ministros de trabajo se pusieron, como diría Markarian, “extrañamente nerviosos” para intentar reformar el plan laboral.
Extraña e inexplicable falta de coraje la de los últimos gobiernos de la concertación. Si hasta la OCDE – que no es precisamente una ONG de izquierda- en su celebrado informe –del que los empresarios y sus expertos leyeron solo las páginas de flexibilidad laboral- recomendó "promover las negociaciones colectivas y crear un ambiente más limpio y menos confrontaciones para el diálogo social".
Quizás sólo quede constatar, con resignación, que nuestra democracia no es lugar para trabajadores.

domingo, 19 de abril de 2009

OCDE y negociación colectiva: mejor no hablar de ciertas cosas. Villano Invitado La Nación Domingo 19.04.2009

Será que está en inglés. Y ya se sabe que a buena parte de los chilenos eso del inglés no se nos da fácil. O quizás el amigo que me lo envió se equivocó de archivo y me adjuntó una versión falsa. O, peor aún, quizás lo que ocurre es que existen dos versiones del mismo informe: una versión de derecha, que recibió y leyó todo el mundo, y una de izquierda que, vaya uno a saber por qué extraño motivo, sólo me llegó a mí.
No tengo claro lo que pasó, pero me cuesta creer que yo haya leído lo mismo que el resto. Me refiero al ya famoso informe de la OCDE, aquel club de los países desarrollados al que Chile, sin serlo, quiere pertenecer.
Resulta que esta semana los editoriales de los diarios más grandes de este país y una corte de expertos y tecnócratas todos, hay que decirlo, de centros de estudios ligados al mundo empresarial se unieron en una sinfonía coral que tenía sólo un título: la OCDE recomienda a Chile la receta de la flexibilidad laboral. Música para sus oídos.
Ahora lo curioso es que, en rigor, el informe de la OCDE no habla de flexibilidad a secas, sino de flexiguridad. Y eso no es lo mismo.
Efectivamente habla de eliminar o reducir la indemnización por término de contrato de trabajo y se comprende la excitación empresarial pero con una compensación: aumentar significativamente el seguro de desempleo. El informe dice, textualmente, "más amplio y generoso".
La pregunta es obvia: ¿quién financiará esa mayor generosidad que propone la OCDE? La respuesta también es obvia: los empleadores con mayor aporte al seguro. En ese punto, de seguro, queda poca excitación.
Ahora, donde el descaro y la manipulación del informe bordea el ridículo es con la negociación colectiva. Eso es lo que se llama, en toda regla, "hacer la ley del hielo". El informe dice, respecto de lo que llama los "intentos" del Gobierno por fortalecer la negociación colectiva ¿sabrán los de la OCDE que el Gobierno ni siquiera lo intentó? , que "van en la dirección correcta de promover las negociaciones colectivas y crear un ambiente más limpio y menos confrontacional para el diálogo social". Es más, la OCDE insta a "extender" la negociación colectiva a las relaciones laborales de la subcontratación.
Sí, tal como lo leyó.
Ahora ninguno, pero absolutamente ninguno de nuestros expertos criollos hace alusión, en sus gozosas pontificaciones del informe de la OCDE, al fortalecimiento de negociación colectiva y del sindicato. O sea, las páginas 75 a la 79 del famoso informe no existen.
Existe, hay que reconocerlo, la remota posibilidad que no hayan recibido el informe completo. Que se haya perdido en el camino hacia la cota mil.
Pero quizás ocurrió también eso que se llama el olvido consciente. Ejercicio que a nuestra elite empresarial y política no le cuesta mucho. Para que hablar de negociación colectiva y fortalecimiento al sindicato, como lo recomienda la OCDE, si tenemos el poder de imponer el debate a nuestro antojo en el único tema que nos interesa: eliminar las indemnizaciones por años de servicio.
¿Sabrán los bienintencionados sujetos que elaboraron este informe no es difícil imaginárselos simpáticos, bonachones, en fin, europeos de buena cepa que sus recomendaciones iban a ser leídas interesada y sesgadamente por una elite económica y empresarial acostumbrada a diseñar las cosas a su antojo? ¿Sabrán que en Chile el discurso público está tan concentrado en unas pocas manos las mismas manos invisibles del mercado que de lo que dijeran sólo se iba a escuchar eso que a los "técnicos" y sus empleadores les interesaba? ¿Sabrán que en Chile, como diría el legendario Luca Prodan, con fina dosis de cinismo, es mejor no hablar de ciertas cosas?

sábado, 18 de abril de 2009

Los pasos de Parra -fragmento-. Bolaño


A caminar entonces latinoamericanos
A caminar a caminar
A buscar las pisadas extraviadas
De los poetas perdidos
En el fango inmóvil
A perdernos en la nada
O en la rosa de la nada
Allí donde sólo se oyen las pisadas
De Parra
Y los sueños de generaciones
Sacrificadas bajo la rueda

La OCDE recomienda a Chile: más negociacion colectiva y dar eficacia a la ley de subcontratación. No se asuste, leyó bien


El informe de la OCDE sobre Chile aparecido recientemente recomienda explícitamente mejorar el dialogo social, la negociación colectiva y la ley de subcontratación. Que han dicho los medios de prensa de esto: nada. Parece que se les perdió la mayor parte del informe y sólo les quedo las hojas donde se solicita reducir la indemnización laboral.

Aca las sugerencias -en ingles- del sitio mismo de la OCDE:

OECD Review of Labour Market and Social Policies – Chile says that the country’s strong economic growth of the past two decades has helped cut poverty - from 39% of the population in 1990 to less than 14% in 2006. Standards of housing, education and health have also risen.But income inequality remains higher than in OECD countries: The richest 10 % of the population have incomes which are 29 times higher than the incomes of the poorest 10%, compared with an OECD average which is 9 times higher.More effective social policies are needed to spread the benefits of growth more evenly and reduce inequality, the report says. Labour market reforms to create more and better jobs are vital. Quick action would also help reduce the impact of the global downturn on the Chilean economy, with vulnerable workers facing a much higher risk of unemployment and more low income households at risk of drifting into poverty.Young people and women in particular have difficulties finding work. Informal employment is less widespread than elsewhere in Latin America, but still high by OECD country standards. Many of the jobs created recently have also been in low-paid, low-productivity services.To create more and better jobs, the report recommends that Chile:

• Strengthen the role of the social partners in setting wages and working conditions to promote a more effective social dialogue and collective bargaining.

• Enforce implementation of the new sub-contracting legislation.

• Expand the employment insurance system but reduce the level of severance pay.

• Invest more in employment services and job-related training.

• Promote youth employment by making it less expensive to employ them and by further developing a system of apprenticeships.

sábado, 4 de abril de 2009

Lanzamiento de un libro de Caamaño y Ugarte, dandole duro descriteriadamente al plan laboral - El Mercurio



Este miércoles 8 de Abril a las 10.30 se lanzara en el lugubremente hermoso edificio de la Escuela de Derecho de la Universidad Católica de Valparaiso el libro "Libertad Sindical y Negociación Colectiva, un enfoque critico".
Según los agudos críticos, bajo el solemne titulo, los autores han escondido una furibunda, decimononica y poco moderna critica al plan laboral.
No entienden estos Sres. -Camaaños y Ugartes-, que lo que se lleva es la flexibilidad laboral y la desregulación, y que de seguir por esta senda, existen altas posibilidades que queden fuera del modernismo económico y de cualquier coctel a realizarse en el Ministerio de Hacienda y/o en Casa de Piedra.
Presentan el libro tipos algo sospechosos como Javier Couso y Cesar Toledo (este ultimo mas bien sospecho a secas), y se presumen que asitiran comunistas declarados como Neruda, Dario o ex comunistas declarados como Cayetano Brule o Luis Guastavino. Aunque tampoco se decarta la presencia de comunistas por adhesion como Pumarino y uno de los dos autores.

Que mejor lugar que Valparaiso para lanzar un libro, ese disparate de puerto lleno de cerros

VALPARAÍSO, qué disparate eres,
qué loco, puerto loco,
qué cabeza con cerros,
desgreñada, no acabas de peinarte,
nunca tuviste tiempo de vestirte,
siempre te sorprendió la vida,
te despertó la muerte, en camisa,
en largos calzoncillos con flecos de colores,
desnudo con un nombre tatuado en la barriga, y con sombrero,
te agarró el terremoto, corriste enloquecido,
te quebraste las uñas, se movieron las aguas y las piedras,
las veredas, el mar, la noche,
tú dormías en tierra, cansado de tus navegaciones,
y la tierra, furiosa,
levantó su oleaje más tempestuoso que el vendaval marino,
el polvo te cubría los ojos,
las llamas quemaban tus zapatos,
las sólidas casas de los banqueros trepidaban como heridas ballenas,
mientras arriba las casas de los pobres saltaban al vacio como aves prisionerasque probando las alas se desploman.

domingo, 29 de marzo de 2009

Columna Villano Invitado La Nación Domingo: "Atrevase Sr. Frei, desaloje el plan laboral" 29.03.2009


Se nos viene el año electoral. El único momento en que en nuestra democracia restringida importa algo lo que piensen los ciudadanos de a pie y, entre ellos, los trabajadores. Nada más ni nada menos que cinco millones de chilenos, que según las estadísticas tienen una renta promedio de 250 mil pesos, y cuyas opiniones no aparecen en ningún diario importante, no los entrevistan en los periódicos financieros, ni tienen tribuna ni puesto en la mesa de esos encuentros con siúticos nombres en latín del tipo "svrsvm corda".
Tampoco los recibe un día el ministro de Hacienda y al otro están subiendo con audacia ilimitada una montaña en Asia, o corriendo emocionantes riesgos, al sabor de un buen whisky, en la última regata en Chiloé. En fin, no están invitados a Tantauco para vivir una aventura ecológica en saco de dormir y, de paso, diseñar Chile a su antojo entre asado y asado.
¿Qué puede ofrecerle a estos millones de trabajadores anónimos el debate electoral de este año?
Difícil saberlo. Quizás nada o casi nada, como siempre. Desde el inicio de la democracia los programas de la Concertación prometieron modificar el modelo del Plan Laboral, ampliar la negociación colectiva, eliminar los reemplazos en huelga y terminar con los grupos negociadores, ese inteligente invento de la dictadura para que competir con los sindicatos. Pero, después de veinte años de democracia, la negociación colectiva está donde mismo la dejó Pinochet, sigue existiendo un amplio reemplazo en la huelga y los grupos negociadores gozan de excelente salud.
Notable récord el de la Concertación en materia laboral colectiva. Casi ciento por ciento de incumplimiento con el que se supone es su electorado más sensible: los trabajadores. Incluyendo el actual gobierno, que ya encontró la excusa perfecta esperar el subsidio al trabajo (sic) para que sus técnicos neoliberales impongan la agenda.
Pero también puede ocurrir que, quizás, el debate electoral deje mucho. Partamos dejando de lado a Piñera, a quien por razones obvias pedirle que cambie el modelo inventado por su hermano, junto con ser una afrenta familiar, obligaría a traicionar sus más íntimas convicciones. Quizás sea para él más fácil renunciar al lucro que reformar el Plan Laboral.
Entonces nos queda Frei. Y si nos creemos de verdad su explicitada voluntad de dotarse de una nueva estructura política que ayude a construir una sociedad distinta, entonces, tenemos alguna esperanza de que el candidato de la Concertación se haga cargo de la tarea pendiente.
No se trata, como de seguro lo presentará el empresariado y sus medios de prensa, de un artilugio electoral de última hora, sino de todo lo contrario: de un problema sobre las profundas convicciones democráticas acerca del país que queremos. Esas que hacen la diferencia entre un candidato de derecha y uno progresista de verdad.
Y si hacemos fe en su voluntad, como se ha dicho en todos los tonos, de trasladar el poder hacia los ciudadanos, construyendo una sociedad más democrática e igualitaria, entonces, me atrevo a darle un consejo: nada de esto se logrará si usted no reconstruye un modelo laboral más democrático e igualitario.
Aquí van algunos datos, señor Frei, de esos que nuestros liberales criollos suelen obviar: Suecia y Finlandia tienen una cobertura de la negociación colectiva de 92% y 90% de la fuerza de trabajo, respectivamente, y los principales acuerdos colectivos son aquellos por rama o industria. Si, leyó bien: negociación por ramo o industria, concepto prohibido hasta para nuestro progresismo criollo y por el cual me disculpo desde ya.
De seguro, dirá el vademécum neoliberal chileno, se trata de países ineficientes e inflexibles. Veamos: Suecia y Finlandia ocupan el cuarto y sexto lugar, respectivamente, en el Índice de Competitividad Mundial, donde nuestro país se ubica en el lugar 26. En ambos casos, la negociación colectiva ha servido para dar más flexibilidad a las normas en tiempos difíciles mediante el diálogo social derribando así la idea de negociación colectiva igual rigidez, mito fundacional de los neoliberales chilenos que el actual gobierno ha comprado sin descuento .
En los países de la OCDE, el nuevo tótem de los criollos, la tasa de negociación colectiva alcanza el 60% de los trabajadores. En nuestro país, en cambio, los datos del querido Plan Laboral son dramáticos: la afiliación sindical ronda el 11%, la cobertura de negociación colectiva el 6% y el derecho de huelga cubre efectivamente a menos del 2% de los trabajadores.
En este punto cabe preguntarse, ¿alguien puede creer que será posible construir una sociedad más democrática, justa e igualitaria si la inmensa mayoría de los chilenos anónimos viven en su trabajo un ambiente de desequilibro, precariedad y sin capacidad alguna de negociación? ¿Por qué los trabajadores chilenos no deberían aspirar a ser tratados como lo hacen las mejores democracias del mundo, como Suecia, Holanda o Dinamarca?
Por ello, señor Frei, el camino hacia la sociedad democrática e igualitaria que alguna vez animó a la Concertación ya ni me acuerdo cuándo , y que parece motivar ahora su candidatura, tiene un gran obstáculo: el Plan Laboral de la dictadura, plenamente vigente todavía en nuestra ley.
Quizás sea la hora de una propuesta audaz, de esas que tan bien le podría hacer a nuestro debate electoral. Quizás llegó la hora, señor Frei, de desalojar el Plan Laboral. //LND

jueves, 19 de marzo de 2009

La criminalizacion de la huelga en el discurso de los medios: el huelguista como joven combatiente


Las restricciones normativas del plan laboral sobre el derecho de huelga se producen y se agravan dentro de un contexto social carac­terizado por una significativa y permanente hostilidad a su ejercicio efectivo, proveniente fundamentalmente del discurso público y en particular el derivado desde los medios de comunicación social. Es­tos últimos hacen aparecer al derecho de huelga más que como una situación de ejercicio de un derecho fundamental, como una cuestión de alteración de orden público, reforzando, de ese modo, una per­cepción social esteriotipada y negativa sobre dicho derecho.
En efecto, en el tratamiento de los medios de prensa y, por ende, en la construcción del discurso público sobre el derecho a huelga, se desvincula a este último de su contexto de negociación económica y salarial, y se hace primar su vinculación con la conflictividad laboral, idea explícitamente negativa, sobre la que subyace el juicio de valor dominante de que el conflicto laboral es un modo ilegítimo de rei­vindicar derechos de los trabajadores.
En ese sentido, la huelga es invariablemente designada como un hecho y no como el ejercicio de un derecho. En el discurso la designación unánimemente utilizada es la de “huelga” a secas, no haciéndose alusión en caso alguno, al derecho de huelga. En el mejor de los casos, la información de los medios hace referencia a la “huelga legal”, aun cuan­do predominan abrumadoramente las denominaciones de connotaciones negativas tales como “paralización”, “paro”. Así, no es difícil encontrar titulares de prensa, todos referi­dos a casos de huelgas laborales, del siguiente estilo: “Empleados fiscales paralizan funcio­nes en protesta por reajuste salarial”, en El Mercurio, Santiago, 19 de julio de 2007; “Paro en Chiledeportes podría terminar hoy”, en El Mercurio, Santiago, 8 de agosto de 2007; “Codelco: Detienen a 18 personas en protesta en Chuquicamata”, en El Mercurio, Santiago, 30 de julio de 2007; “Paro de Alsacia se mantiene tras fracaso de negociación entre em­presarios y choferes”, en El Mercurio, Santiago, 20 de junio de 2007; “Choferes de Subus inician paro bloqueando terminales”, en El Mercurio, Santiago, 11 de junio de 2007; “Traba­jadores protestan por mejoras salariales en provincias de Arauco”, en La Tercera, Santiago, 12 de marzo de 2007 y “La red de sindicalistas que agitan a los trabajadores chilenos”, en El Mercurio, Santiago, 8 de julio de 2007.
En ese sentido, una de las formas más sensibles de hostilizar el ejercicio del derecho de huelga por el discur­so de los medios ha sido la magnificación de sus consecuencias en la generación de lo que habría sido un inédito clima de conflictividad laboral en Chile durante el año 2007, atribuyendo, de paso, subrepticias y escondidas intenciones políticas a los trabajadores71. De este modo, se ha creado la sensación pública de un explosivo aumento de la conflictividad, cuestión que no tiene asidero en los hechos objetivos medidos estadísticamente:
“En los últimos días, los dirigentes han estado en asambleas y ‘colectivos’ de trabaja­dores en el país incitando a una gran demostración nacional de descontento el 29. Exigen el fin de la brecha de salarios por subcontratación y ampliar la negociación colectiva e inte­rempresas. Pero no todos los sectores adhieren y hay diferencias al interior del movimien­to. Cada vez es más probable que las señales que los empresarios leen en el horizonte, de un clima laboral de mayor agitación, sean acertadas. Y no sería de extrañar que haya un aumento en los hechos recién vistos, como bloqueos de caminos, tomas, huelgas ilegales y negociaciones bajo presión para exigir mayores remuneraciones y cambios en las condi­ciones de contrato. La demanda laboral está estallando con fuerza, al igual que los ánimos de negociar bajo movilizaciones, como un efecto coletazos del conflicto de las empresas contratistas de Codelco” (El Mercurio, Santiago, 12 de agosto de 2007).
En el mismo medio se alertaba con exageración mas propia del dia del combatiente que “la red de sindicalistas que agitan a los trabajadores chilenos”, para luego agre­gar que “una generación de dirigentes PC, que influyen en varias empresas del rubro a la vez y que se conocer entre ellos están tras las sucesivas huelgas que hemos vivido y vivire­mos este año” (Cuerpo Economía y Negocios de El Mercurio, Santiago, 8 de julio de 2007).
Ahora, si el criterio de medición de esa conflictividad es el nú­mero de huelgas adoptadas por los trabajadores, entonces el discurso público de los medios de prensa de la conflictividad desatada, tan presente en los medios conservadores, resulto deliberadamente falso: en dicho año se efectua­ron por los trabajadores ciento cuarenta y seis huelgas, de una dura­ción promedio de 10,9 días, mientras que el año anterior, el número de huelgas fue de ciento treinta y cuatro, pero con una duración pro­medio de 11,2 días, es decir, un aumento de sólo el 10%, pero con menos duración promedio de las mismas.
También podría sostenerse que, en rigor, lo que aumentó ex­plosivamente en el último período fue la cantidad de huelgas ilega­les, como ocurrió con el caso Codelco o Forestal Arauco, pero ello tampoco es cierto. El porcentaje de huelgas ilegales del total de huelgas contabilizadas en Chile entre los años 1990 y 2006 es de un 45,5%, mientras que en el año 2007 las denominadas huelgas ilega­les fueron ciento treinta y cinco, lo que representa aproximadamente un 46%, del total de las huelgas. Dicho de otro modo, el año 2007 se efectuaron las mismas huelgas ilegales promedio anual desde lo que va del retorno de la democracia.
Las cifras parecen, más bien, dar plausibilidad a lo que en este in­forme se ha sostenido. Esto es, que en un contexto normativo e institu­cional hostil al ejercicio del derecho fundamental de huelga, ese medio de reivindicación laboral parece de muy difícil acceso a buena parte de los trabajadores en Chile. Por ello, no es de extrañar que en el contex­to de la masa total de trabajadores asalariados privados, el ejercicio de la huelga como derecho es prácticamente insignificante: el número de trabajadores involucrados en las huelgas del año 2007 fue de 17.294, lo que representa menos del 0,5 % del total de los asalariados privados.

domingo, 8 de marzo de 2009

En Chile la huelga todavia puede ser un delito como en el siglo XIX.

Parece dificil creer que en Chile a casí 20 años de retornada la democracia, la huelga en determinados sea considerada un delito. El artículo 11 de la Ley 12.597 dispone:
"Toda interrupción o suspensión colectiva, paro o huelga de los servicios públicos o de utilidad pública, o en las actividades de la producción, del transporte o del comercio, producido sin sujeción a las leyes y que produzcan alteraciones del orden público o perturbaciones en los servicios de utilidad pública o de funcionamiento legal obligatorio o daño a cualquiera de las industrias vitales, constituye delito y será castigado con presidio o relegación menores en sus grados mínimo a medio".

Se trata de un completo despropósito legislativo el criminalizar las huelgas que no se sujetan a las leyes, disposición legal prácticamente injustificable en el estado actual de avance del Derecho Internacional, donde la huelga, como ya se ha apuntado reiteradamente en este capítulo, corresponde a un derecho fundamental. Se trata, en rigor, de una norma legal que más que dirigida a sancionar las huelgas ilícitas busca criminalizar la disidencia política laboral, y así lo confirma las veces que se le ha dado aplicación.
En una de sus aplicaciones, al finalizar de la dictadura militar de Pinochet, la Corte Suprema de Chile decidio condenar a los dirigentes sindicales, Manuel Bustos y Arturo Martínez a relegación de quinientos cuarenta un días, considerando como hechos constitutivos del delito del artículo 11 de la ley N° 12.597, el llamado a paro nacional que efectúo la CUT para el día 7 de octubre de 1987, para exigir "término a la dictadura y el retorno a la democracia".
Precisamente, para evitar situaciones como la anterior, es que Comisión de Expertos de la OIT reiteradamente le ha solicitado Chile la derogación de la norma legal en cuestión, solicitud que se vuelve a repetir su último informe del año 2008. Así, la ha representado directamente al gobierno de que:
"La Comisión considera que únicamente debería ser posible imponer sanciones por acciones de huelga en los casos en los que las prohibiciones de que se trate estén de acuerdo con los principios de la libertad sindical. Ahora bien, incluso en tales casos, tanto la jurisdiccionalización excesiva de las cuestiones relacionadas con las relaciones laborales como la aplicación de graves sanciones por acciones de huelga pueden provocar más problemas que los que resuelven. La imposición de sanciones penales desproporcionadas no favorece en modo alguno el desarrollo de relaciones laborales armoniosas y estables".
A pesar de esta directa petición de la OIT, los sucesivos gobiernos de la Concertación no han hecho nada al respecto. Y en rigor, no sólo no ha mostrado intenciones de derogar la norma legal cuestionada por la OIT sino que ha hecho amagos de aplicarla, como ocurrió con la huelga de los contratistas de CODELCOdurante el año 2007. En efecto, en declaraciones a la prensa, en julio de 2007, el ministro del Interior Belisario Velasco no descartó aplicar la ley de Seguridad Interior del Estado: "nosotros no descartamos nada, pero tampoco amenazamos con nada. Vamos a hacer oportunamente la aplicación de las leyes que corresponda, porque nuestra tarea es mantener el orden público. No amenazamos, actuamos no más".

sábado, 7 de marzo de 2009

Literatura y trabajo. Mano de Obra de Diamela Eltit (2002)


“Asqueados de trozar pollos ajenos. De deshuesarlos. De olerlos. Malheridos por los pescados y los vahos rotundos de mariscos.

Agotados y vencidos por la identificación prendida de nuestro delantal. Ofendidos por el oprobio de exhibir nuestros nombres.

Fatigados por el trabajo de mantener intacta nuestras sonrisas en los pasillos. Desplomados y humillados porque nadie se dirigía a nosotros como correspondía. Desolados ante la reiteración de preguntas idiotas, acostumbrados penosamente a que nos gritaran, que nos obligaran a disfrazarnos.

Que nos vistieran de viejitos pascueros en Navidad, de osos, de gorilas, de plantas, de loros, de pájaros locos los domingos. Que nos impusieran el deber de bailar cueca el 18, de bailar jota el 12 de Octubre, que nos amenazaran con denunciarnos, que nos recortarán el sueldo, que nos llamaran a gritos por los altoparlantes, que nos ocuparan para cualquier trabajo sucio con los productos”.


En Mano de Obra, la novela de Diamela Eltit, el especio físico es el supermercado, aunque eso no pase de ser un detalle. En rigor, lo que ese supermercado represente es el espacio simbólico de la penetración total del sistema productivo capitalista chileno en la vida de sus trabajadores, amable y falsamente llamados colaboradores. Es, como suele destacarse, el panóptico que todo lo ve y lo escucha. Un panóptico hecho edificio en cada de barrio en medio de carteles de ofertas de detergentes y fiambres, donde el único que no está estructuralmente considerado es la dimensión vital del trabajador.

No hay ahí espacio para la intimidad, ni para el disenso ni menos para la organización sindical. En la brutal lógica fordista retratada con dureza por Eltit, lo único relevante para los trabajadores es intentar mantener su empleo para así, de algún modo, no ser engullido vitalmente por un sistema construido para su total alienación.

martes, 3 de marzo de 2009

No todo tiempo pasado fue mejor. Una joya: artículo de E. Novoa Monreal llamado "Justicia de clase" (1970)


"Cada día se extiende más la imputación de que en Chile se administra una justicia de clase. Esto significa atribuir a los jueces una concepción unilateral de la justicia –puesto que la concebirían únicamente como aquello que es útil para el soste­nimiento del status social vigente– y a la vez coloca a los tribuna­les en abierto antagonismo con todos los sectores, cada vez más amplios, que creen indispensables profundos cambios sociales. En la práctica, esto conduciría, además, a sostener que la justicia actúa al servicio de la clase dominante y que interpreta y aplica la ley con miras a favorecer a los grupos sociales que disfrutan del régimen económico-social vigente, en desmedro de los tra­bajadores, que constituyen en el país la más amplia mayoría".


El parrafo transcrito no es reacción a la jurisprudencia de la actual Sala Miscelanea Laboral de la Suprema -aunque algunos crean que le calza perfecto-, sino corresponde a un parrafo extraido de una veradera joya de puño y letra de Eduardo Novoa Monreal, publicado en Revista Mensaje el año 1970, y que critica el rol que la Suprema juega para neutralizar la "progresista" jurisprudencia de las Cortes del Trabajo -especialmente la de Santiago-. Como sabemos, estas Cortes fueron objetivo inmediato de la dictadura que las elimino, y que nunca fueron reestablecidas -tampoco en la actual reforma procesal en curso-, lo que ha impedido la existencia de una verdadera justicia del trabajo en Chile.

Agradezco la novedad -al menos para mí- a Daniela Marzi de la Universidad de Valparaiso.

Más allá de la provincia: comentario del notable fallo del Tribunal Regional de Campinas enviado por nuestro amigo Manoel Carlos Toledo


El derecho del trabajo brasileño no contempla una garantia de empleo en carácter general (como ocurre, por ejemplo, en el derecho laboral espãnol). Tampoco hay algun mecanismo de proteccion o prevención en contra despedidas colectivas.Lo que hay son estabilidades específicas: dirigentes gremiales, empleados accidentados, empleadas embarazadas. Es cierto que la Constitución Brasileña del año 1988 tiene un articulo que establece la imposibilidad de la despedida arbitraria o sin justo motivo (art. 7, I). Pero ese articulo se reporta a la necesidad de edición de una ley complementar para su regulamentación. Una ley que, después de más de 20 anos, no ha venido, y quizás nunca venga.En otra orden, el convenio 158 de la OIT fue denunciado por el Gobierno del Presidente Fernando Henrique Cardoso. Por todo eso es emblematica - para dicer lo menos - la decisión tomada en 27 de febrero, por el Tribunal Regional del Trabajo de Campinas. La Presidencia del Tribunal, apreciando una demanda colectiva entablada por un sindicato obrero, suspendió la rescisión de los contratos de trabajo de empleados de la empresa EMBRAER. Cuidase de más de 4.000 trabajadores que estaban al punto de ser dispensados. La decisión, en su esencia, estableció que, en una situación de esa naturaleza, no se podria sencillamente cambiar los empleos por dinero - o sea, por las inmdenizaciones previstas en el ordenamiento - en atención a los principios de la dignidad de la persona trabajadora y de la responsabilidad social de la empresa. En eses términos, y con ese contenido, la decisión en comento puede ser considerada inédita en la jurisprudencia brasileña."