sábado, 15 de agosto de 2009

Sindicatos deben ser libres - El Siglo de Durango (Mexíco) 15.08.09

José Luis Ugalde Cataldo, especialista en el tema laboral, considera que uno de los principales problemas del sindicalismo en México es que los gremios están ligados a partidos políticos y pierden el objetivo para el cual fueron creados
El catedrático de la Universidad de Chile expresó que el seguro del desempleo es uno de los principales retos de los países.
ENTREVISTA-¿Qué opinión tiene sobre la necesidad de una reforma laboral en México?
Es uno de los pocos países que no ha hecho una reforma laboral desde hace muchos años, a diferencia de una buena parte de los países latinoamericanos.
Creo que México necesita reformas, a mi juicio, que garanticen la plena libertad sindical.
Advierto que en el caso mexicano sería muy interesante una reforma a la justicia laboral. Tienen un modelo que no va de acuerdo con los tiempos modernos. No son tribunales independientes sino dependen del Poder Ejecutivo, las llamadas juntas de conciliación.
La tercera línea es la discusión de la liquidación al término del contrato, ver el seguro del desempleo, que es una incursión que se está dando en todo el continente.
Por lo que he conocido, creo que en Durango se tiene una experiencia interesante en el Seguro del Desempleo.
-Hay quienes opinan que uno de los principales problemas es el sindicalismo...
El sindicalismo no es un problema en sí mismo porque en muchos países funcionan muy bien. Me parece que en México el problema es la relación entre los sindicatos y el sistema político.
Cuando hay una relación muy cercana entre el sistema político y el sindicalismo eso hace que muchas veces el sindicato esté más preocupado en situarse en el poder político que en la defensa gremial.
El sindicato tiene un rol político pero es el de defender a los trabajadores, no es lo mismo, que deba estar inserto en un esquema de partido.
Esto afecta en varios sentidos. Primero, que se vuelven en grupos para captar el poder político cuando su objeto es influenciar en el poder. El sindicato es fundamental en la democracia pero para esto se requiere un sindicato independiente.
-¿Cómo enfrentar los tiempos de crisis?
Hay que ser muy inteligente. La protección social no es necesariamente incompatible.
La gente siente que no tiene protección y deja de consumir; así, se magnifican todos los efectos de la crisis.
En los países donde los trabajadores tienen la llave de la negociación, logran acordar cómo se enfrenta la crisis. Lo peor que puede pasar, que sucede en varios países, es que quien decide cómo se enfrenta son los empleadores, y eso se llama despido.
En los países más avanzados lo que generalmente se hace es llegar a acuerdos, puntualiza.

domingo, 9 de agosto de 2009

El olmo que no da peras- Columna La Nación Domingo-Villano invitado- 9 Agosto

No crea que le miento estimado lector. Pero desde que llegó la democracia, todos y cada uno de los gobiernos de la Concertación prometieron modificar las reglas laborales que dejó instaladas la dictadura. El conocido -Plan Laboral-, diseño unipersonal de Piñera José, el hermano.
Los resultados del Plan Laboral fueron de una precisión para los objetivos de su autor que da envidia: al año 2008 los trabajadores cubiertos por una negociación colectiva no superaron el 6%, mientras en los países desarrollados la tasa promedio es del 60%.
Y así estamos. O sea, donde mismo estábamos en 1989. Las explicaciones pueden ser muchas -es que nunca fuimos mayoría, las cosas del binominal, el problema de la crisis-, pero todas tienen algo en común: como en un tango, los gobiernos de la Concertación se han ido por la callecita silbando y haciéndose los distraídos.
Y el actual no es una excepción. Desde hace un año, Bachelet prometió nuevas reglas que potenciarían la negociación colectiva, y el Ministerio del Trabajo -hoy convertido en una dependencia del Ministerio de Hacienda- brilla por su ausencia.
La pregunta es obvia a esta altura, ¿qué parte de la idea de que no hay democracia sin relaciones laborales equilibradas, horizontales y con buenas dosis de diálogo social no ha entendido la coalición política que nos gobierna desde que se fue la dictadura?
¿Sigue temiendo el gobierno a los gremios empresariales y a su imponente poder mediático que no da curso a una reforma prometida tantas veces y postergada otras tantas?
O también existe la posibilidad de que el equivocado sea este columnista, y que afiebrado por sus ideas de izquierda este cegado en un mundo que ya no existe: la negociación colectiva es el pasado, y la dictadura militar, para bien o para mal, nos dio una gran lección sobre el mundo moderno.
Ese mundo en donde los que mandan son los empresarios -que son los emprendedores a los que hay que atender- y los que obedecen son los trabajadores. Y qué tanto si al fin y al cabo son un recurso -humano para que no suene tan mal-.
Ahora, si eso es así -y este columnista pareciera condenado a la nostalgia del pasado- hay un detalle que no se entiende: porque la OCDE -que la lleva, a juzgar por la excitación que produce en nuestra elite su sola invocación- le acaba de recomendar a Chile que se fortalezca la negociación colectiva (páginas 75 a 79. Informe OCDE).
En fin, quizás deba resignarme -junto con millones de trabajadores que no dicen ni pío en sus trabajos- a que, en nuestro país, los que mandan son unos pocos y que ellos -los elegidos- no necesitan estar en el gobierno para cuidar sus intereses.
Ellos saben, como nadie, que los olmos no dan peras.

Un truco de magia de la Corte de Valparaiso - El Mostrador - 7 Agosto

Vera Barkhannn era profesora de inglés en el Colegio Alemán de Valparaíso. Después de largos años al servicio de esa institución fue repentinamente despedida por la inefable causal de necesidades de la empresa. Lo que ella y sus propios compañeros de trabajo sabían -así se lo hicieron ver en una carta del sindicato a la empresa- es que la verdadera razón de ese despedido era la edad.
Pero, como ocurre en todos estos casos, el problema era la prueba: ¿Cómo acreditar que lo que al Colegio Alemán le molestaba era el exceso de canas y no un repentino apuro económico institucional?
A la profesora le esperaban, como a todos los trabajadores en Chile, buenas noticias: en la nueva justicia laboral las cosas no son tan difíciles. En esta los trabajadores discriminados deben aportar indicios suficientes que hagan "sospechar" razonablemente al juez que la discriminación ha ocurrido. En ese caso, entonces, corresponde al empleador acreditar que su motivación fue razonable y no discriminatoria.
Eso es lo que dice expresamente la Nueva Reforma Procesal Laboral en el artículo 493 del Código del Trabajo.
Y gracias a ello, la Sra. Barkhannn logro algo inédito en Chile. Que un tribunal la protegiera como no había ocurrido nunca con un trabajador en nuestro país en materia de discriminación: que se declarara por un tribunal -concretamente el Juzgado del Trabajo de Valparaíso- que su despido había sido discriminatorio por edad y que por tanto, debería pagarse un recargo indemnizatorio para la trabajadora, quedando el colegio, además, obligado a efectuar un seminario contra la discriminación. Sí, tal como lo leyó.
Pero estamos en Chile y ante tamaño avance de los trabajadores, eso no podía durar mucho.
La Corte de Valparaíso decidió anular el fallo del Tribunal del Trabajo. Y aquí lo malo no es la decisión sino la curiosa razón que se esgrimió. Sabiendo que los indicios contra el empleador eran más que suficientes y que el Colegio Alemán no los había desvirtuado en absoluto, la Corte de Valparaíso decidió vestirse de legislador y se inventó su propia regla legal, realizando un verdadero truco de magia: la regla de los indicios -el ya citado 493 del Código del Trabajo- no se aplica a los casos de discriminación laboral, sino sólo a los de derechos fundamentales.
Parece broma, pero es en serio y la perplejidad ante tamaño truco son obvias:
¿La Corte de Valparaíso no considera la no discriminación laboral un derecho fundamental? ¿Habrá leído alguna de sus señorías los tratados internacionales suscritos en la materia y vigentes en Chile? ¿No es acaso la no discriminación un derecho fundamental en nuestra propia Constitución?
Esa Corte se inventaba así para la historia del pensamiento jurídico occidental una distinción nunca antes conocida en el derecho internacional, genuinamente made in puerto: hay casos de derechos fundamentales y hay otros -los de discriminación- que no son de derechos fundamentales.
Fuera de broma, este fallo demuestra dramáticamente lo difícil que es en Chile avanzar en derechos para los sectores vulnerables: no basta con tener leyes que los protejan sino que, además, es necesario que los tribunales -como la Corte de Valparaíso- tengan la fidelidad mínima de respetar el sistema democrático y no inventen sus propias doctrinas.
En esas doctrinas casi siempre vuelven a perder los perdedores.
*José Luis Ugarte C es Profesor de Derecho

jueves, 30 de julio de 2009

Un truco de magia de la Corte de Apelaciones de Valparaiso: la discriminación no es un derecho fundamental- Fallo que acoge nulidad ST2 de Valparaiso


Primero: Que la demandante ha interpuesto la acción de tutela cautelar contemplada en los artículos 485 y siguientes del Código del Trabajo y, en subsidio la acción de despido injustificado, cuyos fundamentos se han dado por reproducidos, lo mismo que la contestación de la demanda que controvierte tanto la existencia de hechos constitutivos de la discriminación por causa de edad invocada cuanto la acción subsidiaria puesto que estima que el despido del cual fue objeto la actora y otros once profesores se encuentra plenamente justificado.
Segundo: Que en lo que dice relación con la acción principal, como estos sentenciadores latamente lo han señalado en la sentencia anulatoria, no existe en la causa prueba tendiente a acreditar que la demandante haya sido apartada de su trabajo por razones de edad, puesto que, no basta la prueba meramente indiciaria cuando el fundamento de la acción tutelar no¥son los derechos fundamentales a que alude el inciso primero del artículo 485 sino aquellos a que se refiere el inciso cuarto del artículo 2°, todos del Código del Trabajo porque para estos últimos lo único que se aplica es el procedimiento, más no el régimen de prueba sobre la base de indicios. Consecuentemente para justificar los hechos constitutivos de la discriminación debe estarse a las reglas generales establecidas en el Código del ramo, ocurriendo que con la prueba rendida no es posible concluir que haya sido seleccionada para su despido en razón de la edad. La prueba rendida en la causa, apreciada conforme a las reglas de la sana crítica, sin vulnerar los¥principios lógicos y las máximas de la experiencia permiten concluir que su despido obedeció efectivamente a necesidades de la empresa cual fue la decisión de reducir las horas y la forma de impartir la cátedra de inglés, en su caso, lo que implica una razón de índole financiera, tal como lo ha declarado una testigo en la causa.

lunes, 13 de julio de 2009

Es la negociación colectiva, estupido. Columna The Clinic 9.07.09


Se nos viene la recta en la campaña presidencial. Ahora es el momento de debatir de esos temas que nos permiten saber quien es quien y de que lado de la calle esta cada uno. Del derecho o del izquierdo me refiero.
Y aunque no lo crea, estimado lector, pese a las apariencias y dado las trayectorias de la derecha –intentando acercarse a los grupos sociales cuyo apoyo necesita – y de la concertación –intentando darles garantías a los grupos que nunca la apoyarán- esos temas no son muchos.
En ese debate, por ejemplo, no tienen mayor importancia la protección social. Está entendida como un manojo de políticas publicas, y no como genuinos derechos, dependen del gobernante de turno y no representan ningún riesgo para la derecha, ni siquiera la chilena, que ya ha salido a apoyarla alegremente.
No hay ahí poder que repartir, sino sólo ingresos públicos.
Ni siquiera, aunque cueste creerlo, los temas valóricos son tan relevantes. La derecha mundial apoya a esta altura propuestas referidas a las minorías sexuales, los derechos sociales, etc. Y aunque la derecho chilena sigue estando más cerca de Jaime Guzman que de Sarkozy, es cuestión de tiempo nada mas para que salgan de la época jurasica, a velocidad inversamente proporcional a como sientan que pierden el control de la sociedad y del discurso público.
A principios de Mayo, en un curioso lugar para tales anuncios – Chiguayante-, Frei hizo gala de ese progresismo que buenos frutos parece estarle dando y se despacho dos ideas: legalizar la unión entre homosexuales y derogar el plan laboral para ampliar la negociación colectiva.
Y Piñera recogió el guante. Acepto de inmediato legalizar las uniones entre homosexuales, entre resignados rezos y urgidas persinaciones de algunos sus adherentes. Pero, adivine qué: rechazo la idea de derogar el plan laboral y postuló –era que no- más flexibilidad laboral.
Y en ese punto de golpe aflora la verdad al desnudo: como un hombre genuinamente de derecha –cuyo corazón late más cerca del bolsillo que del rosario- es preferible ceder “valoricamente” y de ahí como si nada se acepte legalizar la unión de homosexuales, que hacer concesiones en lo que de veras importa –donde repartimos dicho en chileno “el cómo vamos”- y dijo que lo, en rigor, todos sabemos que anhela: más flexibilidad laboral.
Y en eso Piñera antes que inteligente es genuinamente de derecha. Sabe, como nadie, que los temas que hacen la diferencia –esos que nos dividen para bien o para mal en derecha e izquierda- son aquellos en lo que se juega el reparte el poder dentro de una sociedad.
Antes muerto, me imagino dirá Piñera, antes que ceder un milímetro de ese poder que en Chile se ha ido acumulando desproporcionadamente del lado empresarial después de 30 años de vigencia del plan laboral que su aplicado hermano construyo sin debatirlo con nadie y que la Concertación –incluyendo nuestra popular presidenta- no han puesto el más mínimo empeño en modificar.
En el último y trágico de los límites, dirá resignado algún piadoso partidario del empresario, es preferible ver con el dolor de nuestro cristiano corazón homosexuales con derechos que trabajadores organizados.

viernes, 12 de junio de 2009

40 destacados economistas norteamericanos firman una declaración a favor de la resindicalización de la vida económica

Premios Nobel como Arrow, Sollow y Stiglitz, y otros 37 científicos sociales norteamericanos de primer nivel, como Dean Baker, James Galbraith, Brad De Long, Robert Frank, Richard Freeman, Frank Levy, Lawrence Michel y Robert Pollin, en apoyo de los sindicatos, de los trabajadores y de una nueva legislación que democratice la vida laboral en los EEUU.

Aunque su colapso ha dominado la reciente cobertura de noticias por parte de los medios de comunicación, el sector financiero no es el único segmento de la economía estadounidense que atraviesa graves dificultades.

Las instituciones que gobiernan el mercado de trabajo han fracasado también, generando la insólita e insana situación actual, en la que la remuneración horaria de los trabajadores norteamericanos se ha estancado, a pesar del incremento de su productividad.En efecto: entre 2000 y 2007, el ingreso del hogar mediano en edad laboral cayó en 2.000 dólares, un desplome sin precedentes. En ese tiempo, prácticamente todo el crecimiento económico de la nación fue a parar a un reducido número de norteamericanos ricos. Una de las razones de peso que explican este paso que va de una prosperidad ampliamente compartida a una creciente desigualdad es la erosión de la capacidad de los trabajadores para organizarse sindicalmente y negociar colectivamente.

Una respuesta natural de los trabajadores incapaces de mejorar su situación económica es organizarse sindicalmente para negociar una participación más equitativa en los resultados de la economía, y ese deseo queda bien reflejado en encuestas recientes. Millones de trabajadores norteamericanos –más de la mitad de los que no tienen cargos ejecutivos— han dicho que desean la presencia de sindicatos en su puesto de trabajo. Sin embargo, sólo el 7,5% de los trabajadores del sector privado están ahora mismo representados por una organización sindical. Y en todo 2007, menos de 60.000 trabajadores lograron una posición sindical mediante elecciones sancionadas por el gobierno. ¿Qué es lo que explica tamaño hiato?El problema es que el proceso electoral supervisado por el Comité Nacional de Relaciones Laborales ha degenerado y se ha vuelto hostil, con feroces campañas de la patronal para prevenir la sindicalización, a veces hasta el punto de incurrir en flagrante violación de la legislación laboral. Los simpatizantes de los sindicatos son rutinariamente amenazados y aun despedidos, y tienen pocos recursos efectivos para defenderse legalmente. Y aun cuando los trabajadores logren superar esa presión y votar por la presencia sindical en sus puestos de trabajo, dada la resistencia de la patronal, una de cada tres veces son incapaces de lograr contratos.

Para remediar esa situación, el Congreso está reflexionando sobre la oportunidad de la Ley de Libertad de Elección de los Empleados (EFCA, por sus siglas en inglés). Esa ley cumpliría tres propósitos: en primer lugar, daría a los trabajadores o la oportunidad de usar un mecanismo de firmas mayoritarias –instituyendo un procedimiento sencillo para que los trabajadores pudieran indicar, con sólo estampar una firma, su apoyo a la presencia sindical en el puesto de trabajo—, o la puesta en marcha de unas elecciones supervisadas por el Comité Nacional de Relaciones Laborales; en segundo lugar, triplicaría el castigo para los empresarios que despiden a sindicalistas o violan otras leyes laborales; y en tercer lugar, crearía un proceso capaz de garantizar que se dé a los empleados recién sindicalizados una oportunidad justa para obtener un primer contrato, pudiendo acudir a un arbitraje tras 120 días de negociaciones infructuosas.La EFCA reflejará mejor los deseos de los trabajadores que la actual “guerra en torno a la representación”.

La Ley rebajará también los niveles de acrimonia y desconfianza que acompañan ahora a menudo las elecciones sindicales bajo el presente sistema.Una marea creciente sólo levanta todos los botes cuando el trabajo y la patronal negocian en condiciones de relativa igualdad. En las últimas décadas, el grueso del poder negociador ha estado del lado de la patronal.

La actual recesión seguirá debilitando la capacidad de los trabajadores para negociar individualmente. Más que nunca, los trabajadores necesitan actuar colectivamente.La EFCA no es una panacea, pero restauraría cierto equilibrio en nuestros mercados laborales. Como economistas, creemos que es de vital importancia avanzar en la reconstrucción de nuestra vida económica y robustecer nuestra democracia fortaleciendo la voz del pueblo trabajador en el puesto de trabajo.

domingo, 7 de junio de 2009

La Corte Suprema y los derechos de los trabajadores- Villano invitado- La Nación Domingo 7.06.09

La CUT ha visitado la Suprema. No por el día del patrimonio histórico, por supuesto, sino para manifestar su preocupación por la jurisprudencia que desde hace un par de años desde la llegada a ese tribunal, según se supo, de un ex gerente empresarial de la época de la dictadura viene siendo francamente hostil a los derechos de los trabajadores.
¿Se trata de una actuación política y antojadiza, como acusó la prensa empresarial, de un grupo de dirigentes sindicales que, más acostumbrados a la calle que a las leyes, no sabe cómo funciona el derecho y el máximo tribunal en Chile?
Si eso es razonable, entonces, ningún chileno de calle, como el lector de esta columna, podría entonces enjuiciar lo mal o bien que lo hace el máximo tribunal de justicia en nuestro país. Y eso es absurdo y poco democrático.
En rigor, no andan tan perdidos los dirigentes de la CUT. Hace algunos años en 2005 para ser más preciso el ministro de la Suprema José Benquis señalaba en una entrevista en un diario: "Podemos tener la legislación más avanzada del mundo, pero si los tribunales interpretan esa legislación en contra de los principios que la informan como es el ‘in dubio pro operario’, y lo transforman en ‘in dubio pro empresario’, y buscan argumentos para desechar los planteamientos de los trabajadores y favorecer a los empresarios, simplemente es como si no tuviéramos legislación social. Eso en buena parte es lo que ocurre en esta corte".
Eso lo decía el ministro Benquis al momento de jubilar. Adivine de dónde. De la sala laboral de la Corte Suprema. A confesión de parte, relevo de prueba.
Para ser honestos, en los últimos años se ha registrado un brusco cambio jurisprudencial de la denominada sala laboral, el que parecería ir en una sola dirección: a favor de los empresarios. Fallos y jurisprudencia que por años algunos casos por décadas han venido a ser modificados en el último tiempo, perjudicando los derechos de los trabajadores.
Veamos un botón de muestra. Durante años la Corte Suprema había dicho que en el pago de la indemnización por años de servicios se incluía lo que al trabajador recibía por asignación de colación y movilización. Pues bien, la actual y ahora impugnada sala laboral de la Corte Suprema dio un giro de 180 grados y decidió que dichas asignaciones no forman parte de las indemnizaciones. ¿Hubo en el intertanto algún cambio legal que justificara la voltereta? Ninguno.
La visita, como se ve, entonces, no es un disparate. Sin embargo, fue objeto de una evidente hostilización por parte de los medios de prensa cercanos el mundo empresarial, dando a entender que se trataba de un intento de presión sobre los jueces.
Curiosa reacción. Lo que hicieron los dirigentes sindicales no es sino exactamente lo mismo que en Chile hacen los grandes grupos empresariales y sus corporaciones (sindicatos empresariales), con una sola diferencia relevante: lo hacen todos los días y ante todas las autoridades del país, sean judiciales, legislativas y administrativas.
No fueron Martínez ni Cuevas los que terminaron amando a Ricardo Lagos. Entre tanta reunión y cena de la industria algo de amor debe haber nacido. Pero no entre el ex Presidente y la CUT, ya que aquel nunca recibió a la dirigencia sindical en su mandato.
En el caso de los empresarios, eso sí, el nombre es más elegante: se llama "presentarse" a la autoridad, y comúnmente se hace en torno a una buena mesa la cena del año, del mes, del gremio, del día del emprendedor, etc. o en torno a un buen desayuno con frutas y café de grano . Ahí, lo quieran o no, las autoridades del país se ven obligadas a escuchar y a veces responder hasta los más mínimos requerimientos empresariales, incluso algunos planteados en términos que lindan lo ofensivo. "Déjenos trabajar tranquilos", le espetaban a Lagos antes de que naciera el amor.
¿Qué tiene de malo entonces que la CUT informe a la Corte Suprema que conoce y rechaza la jurisprudencia que una sala de ese tribunal viene emitiendo hace un par de años?
Lo que raya en la patología, en todo caso, es la actitud del diario "El Mercurio", que en su editorial se quejaba de esta "presión" sobre la Corte Suprema por parte de la CUT, acusándola de "poner en tela de juicio la independencia del Poder Judicial", en la misma semana en que ese diario había mostrado su preocupación "por el alto número de fallos a favor de los trabajadores" respecto de los jueces del trabajo de la nueva justicia laboral.
No sé si el lector entendió bien, pero yo no. Si los fallos son a favor de las empresas, es una muestra de independencia judicial; si los fallos son a favor de los trabajadores, es una tendencia preocupante que debe ser explicada. A esta altura exijo, como diría un clásico chileno, una explicación.

jueves, 4 de junio de 2009

Acerca de la ley de igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres- Opinión de Eduardo Caamaño


La reciente promulgación de la ley que consagra la igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres representa un avance desde la perspectiva de posicionar el problema de la discriminación laboral en Chile y, si es bien implementada por las empresas, correctamente fiscalizada por la Dirección del Trabajo y aplicada en su justo sentido por los Tribunales laborales, podría contribuir a erradicar algunas de las prácticas discriminatorias que afectan a las mujeres trabajadoras.

Con todo, la ley no pasará de ser una anécdota en la evolución normativa de nuestro Derecho del Trabajo, si es que no se asume el cambio cultural que el el país reclama a gritos para tomar verdadera conciencia de los estragos que ocasiona la discriminación en el empleo. Por lo anterior, entonces, el Gobierno debe necesariamente implementar acciones positivas que contribuyan a hacer efectivo el derecho fundamental a la igualdad de trato entre hombres y mujeres en todo ámbito de la vida social.En mi opinión, el principal obstáculo al que se enfrentará la nueva ley tiene que ver con la menor valoración económica que se da al trabajo femenino, dado que la sociedad sigue imponiendo exclusivamente a la mujer la responsabilidad por el cuidado de los hijos. Persiste en Chile el viejo arquetipo de “hombre proveedor y mujer cuidadora” a partir del cual se ha articulado tradicionalmente legislación laboral y las políticas sociales. Mientras ello no cambie de verdad, leyes como la recientemente promulgada quedarán limitadas a una mera declaración formal de igualdad sin avanzar a su real materialización.

Por eso se debe proponer un nuevo trato que parta de la premisa de que hombres y mujeres son proveedores y cuidadores, esto es, que a ambos les corresponde una corresponsabilidad en el empleo y frente a la familia. De lo contrario, seguiremos siendo en el fondo una sociedad injusta, negándole a la mujer su pleno desarrollo laboral y a los hombres su realización como padres. Sin perjuicio de ello, la Convención de los Derechos del Niño nos recuerda que ellos tienen el derecho a recibir el cariño y el cuidado de ambos padres. Ese es el gran desafío del siglo XXI y en Chile estamos aún demasiado lejos.

domingo, 31 de mayo de 2009

Una pieza de colección: la editorial del Mercurio sobre la visita de la CUT a la Corte Suprema (30.05.09)

Altos dirigentes sindicales —incluido el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Arturo Martínez— se reunieron con el presidente de la Corte Suprema para manifestarle su preocupación por lo que, a su juicio, serían votos habituales contra los intereses de los trabajadores por parte del ministro Patricio Valdés, de la cuarta sala del máximo tribunal. Dicha visita contó con el apoyo expreso de la ministra del Trabajo, Claudia Serrano. Toda esta situación es un tanto inusual y cabe al respecto cierta preocupación.
Desde luego, como toda sala de la Corte Suprema, también la cuarta debe estar integrada por cinco miembros —tres de los cuales, cuando menos, deben ser ministros titulares— y sus decisiones se adoptan por mayoría. Luego, un ministro no es capaz de forjar una decisión judicial por sí solo, y si lo que se insinúa o presume es que ese ministro tiene tal ascendiente sobre los demás integrantes que, en la práctica, termina fallando él, lo institucionalmente procedente sería más bien que el reproche se dirigiera contra los restantes y no contra aquél. Desde esta perspectiva, la inquietud por el referido ministro Valdés sería, en realidad, una molestia por las decisiones de la cuarta sala.
Por otra parte, al salir de esa reunión los dirigentes sindicales pusieron en tela de juicio la independencia del Poder Judicial, por tener entre sus miembros a un ex funcionario de la Sofofa (dicho ministro lo fue a fines de la década de 1970). Al respecto, resulta llamativo que eso no haya sido óbice para su reconocido desempeño por largos años como abogado integrante del Poder Judicial, habiendo conocido muchas veces de causas laborales.
Además, es extraño que se afirme esta falta de independencia en el marco de una entrevista en la que se pretendió, precisamente, hacer presentes los intereses de los trabajadores ante el presidente del máximo tribunal. Porque bien podría interpretarse que esa aspiración de tales dirigentes constituyó una afectación de esa misma independencia que dijeron defender.
Por otra parte, esta crítica se formula cuando los resultados de la nueva justicia laboral arrojan un porcentaje de más del 95 por ciento de sus fallos a favor de los trabajadores. Si a esa tasa tan obviamente anómala se agrega una objeción gremial cuando la Corte Suprema rectifica algunas de esas sentencias, parecería que ciertos sectores desean contar con un Poder Judicial que sea simplemente un trámite burocrático para satisfacer las aspiraciones de los demandantes, y no con una sede que imparte justicia igual para todas las partes.

jueves, 28 de mayo de 2009

Acusan a juez de la Suprema de fallar contra trabajadores - La Nacion 28.05


Dirigentes del comercio y líder de la CUT se reunieron con presidente del máximo tribunal

El aludido es el titular de la Cuarta Sala, Patricio Valdés, quien fue gerente general de la Sofofa en dictadura. Plantea que sus decisiones no tienen relación con su paso por la entidad gremial y que la instancia la componen otros cuatro magistrados.
Por más de media hora el presidente de la Corte Suprema, Urbano Marín, recibió en su oficina a los dirigentes del comercio junto al líder de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Arturo Martínez.
El objetivo era, entre otras cosas, denunciar que en "reiteradas" oportunidades la Cuarta Sala de ese Tribunal ha fallado en contra de los trabajadores y apuntan directamente al ministro Patricio Valdés como uno de los principales responsables del accionar de dicha instancia.
A la salida del encuentro, Martínez dijo que además de tener aprensiones respecto de esas sentencias, le preocupa porque es la única sala que ve temas laborales.
"Hay un ministro que es un señor Valdés que fue abogado de la Sofofa. La tendencia de él es votar siempre igual, siempre es en contra de los trabajadores", advirtió.
Lo cierto es que el presidente de la multisindical hace alusión al cargo de gerente general del gremio empresarial que entre los años 1975 y 1979 ocupó Valdés, situación que para Leandro Cortez, secretario general de la Confederación de Trabajadores del Comercio (Consfecove), no cumple con los objetivos de un poder judicial imparcial e independiente.
Contó que como ejemplo -le expresó a Marín- "sería bueno tener a Arturo Martínez como ministro para que la balanza sea más equilibrada".
LOS FALLOS
Uno de los tópicos que más inquieta a los trabajadores es que los fallos van marcando jurisprudencia y que no importa que sea sólo uno, porque ése se puede convertir en cien.
Cortez detalló que por muchos años la colación y movilización era considerada en la base de cálculo de la indemnización por años de servicio, pero que "con los fallos que hoy se están emitiendo -a través de este personaje- se están dejando excluidos estos conceptos de la indemnización".
"TAN TRABAJADOR COMO ELLOS"
El propio Valdés se defendió de cada una de las acusaciones y aclaró que "no soy representante de nadie", por la relación que se le establece con el empresariado y que él es "tan trabajador como ellos", en referencia a quienes lo apuntan.
Sobre su supuesta influencia en las decisiones de los otros cuatro ministros de la sala, recalcó que "es una falta de respecto" contra éstos y comentó que ha compartido sala con el propio presidente de la Corte Suprema y con Marcos Libedinsky, entre otros.
"Yo fallo de acuerdo a los conocimientos que tengo, interpreto la ley como yo creo que debe interpretarse, porque mi misión aquí es hacer justicia dentro del derecho, no me puedo apartar de eso. Lamento que, a veces, algún trabajador se pueda sentir agraviado por una sentencia, pero resulta que puede ser porque no hayan interpuesto bien el recurso o cualquier circunstancia. También se podrán sentir agraviados los empleadores cuando pierden. Siempre, en un juicio es muy difícil que queden todos contentos", explicó el también jefe de la Unidad Laboral de la Reforma Laboral de la Corte.
INTERESES
En su declaración patrimonial de 2006, año en que comenzó a ejercer como ministro de la Suprema, figura con acciones, entre las que destacan CMPC por $6 millones 600 mil y la Compañía de Aceros del Pacifico (CAP) por $3 millones.
Para Valdés éstos son porcentajes mínimos y no lo inhabilita para cumplir con sus funciones. "A lo mejor ellos (los trabajadores) tienen, a través de sus AFP, muchas más acciones que las que tengo yo", concluyó.

miércoles, 27 de mayo de 2009

A que esta noticia no sale en el Mercurio. "El Banco Mundial dio un giro y pide proteger a los trabajadores" Clarin Argentina


Por el impacto de la crisis internacional, el Banco Mundial decidió cambiar los criterios sobre un indicador laboral clave que tiene en cuenta para elaborar un ranking de los países en los cuales las empresas encuentran mejores condiciones para invertir.Hasta este año el criterio fue mejorar la calificación a los países que tienen los mercados laborales más desregulados y flexibles. Esto podría significar -entre otras cosas- más facilidades para despedir, cambiar condiciones laborales o renegociar salarios.

Pero a partir de ahora el BM decidió otorgar mejor puntuación a los países que tienen leyes que protegen más a los trabajadores.La decisión representa un importante giro ideológico en el Banco Mundial, que golpea una política que había sido una especie de dogma de los años 90 y que en la Argentina tenía, y todavía tiene, muchos seguidores.Porque durante décadas el ranking "Haciendo negocios" (Doing Business, es el nombre original en inglés de este relevamiento) responsabilizaba a la leyes laborales rígidas por la falta de inversiones. Y ubicaba a la Argentina con un puntaje desfavorable por el costo de despedir o por la inflexibilidad de los horarios de trabajo.Ahora, el giro se impuso porque los Gobiernos y sus respectivos bancos centrales están concentrados en atenuar el impacto de la crisis global: se dedican a inyectar fondos para intervenir y hasta rescatar bancos, empresas y ramas enteras de la economía en lugar de dejar actuar al "libre mercado" como ocurría en otras épocas. Y este fuerte "intervencionismo" no deja margen para seguir con la prédica del trabajo flexible y desregulado.El Indicador Empleo de Trabajadores (EWI, por sus siglas en inglés) forma parte del ranking que determina dónde es mejor y más fácil concretar inversiones.

Para medirlo el Banco Mundial consideraba la flexibilidad de las regulaciones laborales, como la dificultad en la contratación de nuevos trabajadores, la rigidez de los horarios de trabajo, el costo no salarial de contratar un trabajador y las dificultades y costos de los despidos.Así, por ejemplo, donde más fácil y más barato era despedir a un trabajador, el país recibía una mejor calificación para este ranking. Con estos criterios se elaboró el último informe, correspondiente a 2009.

Ahora, el cambio de rumbo quedó registrado en un documento de revisión del Indicador laboral para el informe de 2010. En ese texto el Banco Mundial aclara que el EWI "no representa la política del Banco y no debe ser usado como base para aconsejar a los gobiernos o ser citado en documentos que describan la estrategia de desarrollo de ningún país".Además, la entidad adelanta que creará un grupo de trabajo con representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sindicatos, entidades empresarias, académicos y expertos legales, para impulsar la elaboración de un Indicador de Protección al Trabajador" (WPI, por sus siglas en inglés), que tomará en cuenta "cómo los países utilizan las leyes, regulaciones y otros instrumentos para asegurar a los trabajadores una adecuada protección, incluyendo el desempleo".

domingo, 17 de mayo de 2009

!!Tu sudor nos va a enriquecer!! A reirse un rato del engrendro de las ETT - o nuestras EST-

Interponen acción laboral contra El Mercurio de Valparaíso- El Ciudadano


El Sindicato número uno de trabajadores del periódico El Mercurio de Valparaíso interpuso una acción de tutela laboral, por vulneración de sus derechos fundamentales en el marco de su proceso de negociación colectiva, el recurso contra la empresa busca impedir nuevas prácticas antisindicales.
La presentación fue realizada ante los tribunales laborales, debido a una serie de prácticas contra los sindicatos realizadas por la firma El Mercurio de Valparaíso, en el marco de su negociación colectiva, que se iniciara el día 3 de abril.
Durante la negociación colectiva, los sindicatos Nº1 de trabajadores y Nº2 de periodistas de El Mercurio de Valparaíso, adhirieron a una marcha convocada por la Central Unitaria de Trabajadores CUT, hecho por el cual la firma los amenazó con despidos una vez terminado el fuero de la negociación.
Mauricio Cifuentes, del Sindicato Número 1 de la firma, acusa que “la empresa ha estado advirtiendo a los trabajadores respecto de su participación en esta marcha. Les dijeron que iban a ser fotografiados y grabados y una vez que terminara el fuero de enfriamiento de la negociación colectiva se tomarán acciones contra ellos y estas declaraciones hechas por directivos de la empresa”. La acción busca que estos hechos no queden impunes estos hechos.
De hecho el día jueves 16 de abril, mientras los sindicatos de El Mercurio de Valparaíso marchaban por las calles, la jefatura del diario, encabezada por su director, Juan Pablo Toro, tomaron fotos de los dirigentes y trabajadores que se sumaron a la movilización.
Además lo hicieron el jefe de recursos humanos y el jefe de la unidad de administración de avisos de la firma, los ejecutivos vigilaron controlaron y tomaron nota de los nombres de los trabajadores que salieron a participar de la marcha.
La abogada patrocinante Carolina Tagle, de la Corporación Interés Público, señaló cuáles fueron las violaciones a los derechos fundamentales de los trabajadores que cometió El Mercurio de Valparaíso al cometer esta acción de registro a sus sindicatos durante la marcha de la CUT.
“Aquí se han violado tres derechos en específico, la libertad de expresión, a reunión y a la no discriminación por conductas sindicales y políticas porque la conducta que ha realizado la empresa en la materia ha sido absolutamente desproporcionada e ilegal”, sentenció Carolina Tagle.
La tutela laboral, presentada solamente por el Sindicato Nº1 de trabajadores, tiene por objetivo cautelar y solicitar la protección de los derechos laborales de los empleados del Mercurio de Valparaíso, cuando finalicen los períodos legales de fuero considerados en el proceso de negociación colectiva.
En este proceso, ambos sindicatos llegaron a un acuerdo con la firma, lo que les permitió obtener un bono de término de conflicto, implementar un sistema de retiro voluntario para las mayores antigüedades, asesoría previsional, mejoras en infraestructura de bienestar y fondos para capacitación.
por Ricardo Salazar
El Ciudadano

viernes, 1 de mayo de 2009

Por fin, hay libro.


A pesar de diversas predicciones en sentido contrario, ya acaba de salir publicado por Legal Publishing el libro "Tutela de Derechos Fundamentales del Trabajador".
El precio parece módico para tan magna obra, aunque recuerden que, conociendo a la citada editorial, luego estará a mitad de precio, y luego a un 1/4, y luego a un 1/8 del precio.
Les pido desde ya que no maten la cultura -y mis derechos de autor- y no lo fotocopien.
Regalaré un ejemplar entre los que posteen.
Si quieres concursar , deja tu nombre, oficio u profesion.

El plan laboral y viente años de democracía: no es lugar para trabajadores. Columna The Clinic 1 Mayo


En materias laborales tuvimos nuestro propio Jaime Guzmán. Allí donde el mentor del gremialismo, inventaba todo tipo de engranajes –sistema binominal, leyes orgánicas constitucionales, senadores designados, etc- para que una minoría retuviera el poder a toda costa, en materia laboral otro hacia parecido “trabajito”: se inventaba los grupos negociadores, los reemplazantes en la huelga, híper-regulaba la negociación colectiva, etc.
No era ni gris ni ascético como Guzmán, pero presto idénticos servicios a la dictadura y a la elite empresarial chilena: invento un tinglado normativo e institucional que hace prácticamente imposible la organización de los trabajadores y la negociación colectiva en condiciones de eficacia y de igualdad con sus empleadores. Y hay que felicita a Pinera – José, el hermano-por su trabajo: a veinte años de terminada la dictadura, ese tinglado – conocido como el plan laboral- se mantiene perfectamente vigente.
Y aunque eran muy distintos, tenían la misma obsesión política: que la democracia – para Guzmán- y que la empresa –para Piñera- fueran lo más parecido a una reunión de cantón militar entre el sargento y sus soldados. Nada de discutir, nada de organizarse. A trabajar y punto.
Sobre ese radical temor al disenso social y al conflicto laboral se diseño un conjunto de leyes –D.L 2.756 y D.L 2.758 de 1979-que popularmente conocidas como el plan laboral regulan hasta hoy el fenómeno laboral más importante en cualquier sociedad democrática: como se organizan y negocian sus trabajadores.
¿Y qué tiene de tan malo el mentado plan laboral?
Primero, busca desincentivar la formación de sindicatos, para lo cual establece un competidor dentro de la empresa que es el denominado grupo negociador (coalición transitoria de trabajadores), que salvo contados excepciones, han sido funcionales a los empleadores.
Segundo, fija a sangre y fuego como nivel de negociación colectiva el ámbito de la empresa. A diferencia, cabe apuntarlo, de gran parte del mundo desarrollado donde el nivel donde se producirá la negociación colectiva es de elección de los trabajadores, como ocurre en países tan democráticos y tan poco sospechosos como Finlandia, Dinamarca o Suecia.
Tercero, se establece el régimen legal más restrictivo de la huelga en un país democrático occidental. En efecto, en Chile prácticamente todos las manifestaciones de la huelga aceptadas internacionalmente son ilegales tales como la huelgas de solidaridad, huelgas profesionales, huelgas generales, etc.
La única que se admite es la que se da dentro del reguladisimo proceso de negociación de empresa y como si fuera poco se permite al empleador reemplazar a los huelguistas desde el primer día de la huelga.
¿Resultado de este pandemónium pinochetista? .Uno de los niveles más bajos de negociación colectiva del mundo: 6 por ciento de los trabajadores, a diferencia del mundo desarrollado donde alcanza el 60 por ciento.
No nos engañemos en todo caso. Salvo Andrade, todos los gobierno de la concertación y sus respectivos ministros de trabajo se pusieron, como diría Markarian, “extrañamente nerviosos” para intentar reformar el plan laboral.
Extraña e inexplicable falta de coraje la de los últimos gobiernos de la concertación. Si hasta la OCDE – que no es precisamente una ONG de izquierda- en su celebrado informe –del que los empresarios y sus expertos leyeron solo las páginas de flexibilidad laboral- recomendó "promover las negociaciones colectivas y crear un ambiente más limpio y menos confrontaciones para el diálogo social".
Quizás sólo quede constatar, con resignación, que nuestra democracia no es lugar para trabajadores.

domingo, 19 de abril de 2009

OCDE y negociación colectiva: mejor no hablar de ciertas cosas. Villano Invitado La Nación Domingo 19.04.2009

Será que está en inglés. Y ya se sabe que a buena parte de los chilenos eso del inglés no se nos da fácil. O quizás el amigo que me lo envió se equivocó de archivo y me adjuntó una versión falsa. O, peor aún, quizás lo que ocurre es que existen dos versiones del mismo informe: una versión de derecha, que recibió y leyó todo el mundo, y una de izquierda que, vaya uno a saber por qué extraño motivo, sólo me llegó a mí.
No tengo claro lo que pasó, pero me cuesta creer que yo haya leído lo mismo que el resto. Me refiero al ya famoso informe de la OCDE, aquel club de los países desarrollados al que Chile, sin serlo, quiere pertenecer.
Resulta que esta semana los editoriales de los diarios más grandes de este país y una corte de expertos y tecnócratas todos, hay que decirlo, de centros de estudios ligados al mundo empresarial se unieron en una sinfonía coral que tenía sólo un título: la OCDE recomienda a Chile la receta de la flexibilidad laboral. Música para sus oídos.
Ahora lo curioso es que, en rigor, el informe de la OCDE no habla de flexibilidad a secas, sino de flexiguridad. Y eso no es lo mismo.
Efectivamente habla de eliminar o reducir la indemnización por término de contrato de trabajo y se comprende la excitación empresarial pero con una compensación: aumentar significativamente el seguro de desempleo. El informe dice, textualmente, "más amplio y generoso".
La pregunta es obvia: ¿quién financiará esa mayor generosidad que propone la OCDE? La respuesta también es obvia: los empleadores con mayor aporte al seguro. En ese punto, de seguro, queda poca excitación.
Ahora, donde el descaro y la manipulación del informe bordea el ridículo es con la negociación colectiva. Eso es lo que se llama, en toda regla, "hacer la ley del hielo". El informe dice, respecto de lo que llama los "intentos" del Gobierno por fortalecer la negociación colectiva ¿sabrán los de la OCDE que el Gobierno ni siquiera lo intentó? , que "van en la dirección correcta de promover las negociaciones colectivas y crear un ambiente más limpio y menos confrontacional para el diálogo social". Es más, la OCDE insta a "extender" la negociación colectiva a las relaciones laborales de la subcontratación.
Sí, tal como lo leyó.
Ahora ninguno, pero absolutamente ninguno de nuestros expertos criollos hace alusión, en sus gozosas pontificaciones del informe de la OCDE, al fortalecimiento de negociación colectiva y del sindicato. O sea, las páginas 75 a la 79 del famoso informe no existen.
Existe, hay que reconocerlo, la remota posibilidad que no hayan recibido el informe completo. Que se haya perdido en el camino hacia la cota mil.
Pero quizás ocurrió también eso que se llama el olvido consciente. Ejercicio que a nuestra elite empresarial y política no le cuesta mucho. Para que hablar de negociación colectiva y fortalecimiento al sindicato, como lo recomienda la OCDE, si tenemos el poder de imponer el debate a nuestro antojo en el único tema que nos interesa: eliminar las indemnizaciones por años de servicio.
¿Sabrán los bienintencionados sujetos que elaboraron este informe no es difícil imaginárselos simpáticos, bonachones, en fin, europeos de buena cepa que sus recomendaciones iban a ser leídas interesada y sesgadamente por una elite económica y empresarial acostumbrada a diseñar las cosas a su antojo? ¿Sabrán que en Chile el discurso público está tan concentrado en unas pocas manos las mismas manos invisibles del mercado que de lo que dijeran sólo se iba a escuchar eso que a los "técnicos" y sus empleadores les interesaba? ¿Sabrán que en Chile, como diría el legendario Luca Prodan, con fina dosis de cinismo, es mejor no hablar de ciertas cosas?

sábado, 18 de abril de 2009

Los pasos de Parra -fragmento-. Bolaño


A caminar entonces latinoamericanos
A caminar a caminar
A buscar las pisadas extraviadas
De los poetas perdidos
En el fango inmóvil
A perdernos en la nada
O en la rosa de la nada
Allí donde sólo se oyen las pisadas
De Parra
Y los sueños de generaciones
Sacrificadas bajo la rueda

La OCDE recomienda a Chile: más negociacion colectiva y dar eficacia a la ley de subcontratación. No se asuste, leyó bien


El informe de la OCDE sobre Chile aparecido recientemente recomienda explícitamente mejorar el dialogo social, la negociación colectiva y la ley de subcontratación. Que han dicho los medios de prensa de esto: nada. Parece que se les perdió la mayor parte del informe y sólo les quedo las hojas donde se solicita reducir la indemnización laboral.

Aca las sugerencias -en ingles- del sitio mismo de la OCDE:

OECD Review of Labour Market and Social Policies – Chile says that the country’s strong economic growth of the past two decades has helped cut poverty - from 39% of the population in 1990 to less than 14% in 2006. Standards of housing, education and health have also risen.But income inequality remains higher than in OECD countries: The richest 10 % of the population have incomes which are 29 times higher than the incomes of the poorest 10%, compared with an OECD average which is 9 times higher.More effective social policies are needed to spread the benefits of growth more evenly and reduce inequality, the report says. Labour market reforms to create more and better jobs are vital. Quick action would also help reduce the impact of the global downturn on the Chilean economy, with vulnerable workers facing a much higher risk of unemployment and more low income households at risk of drifting into poverty.Young people and women in particular have difficulties finding work. Informal employment is less widespread than elsewhere in Latin America, but still high by OECD country standards. Many of the jobs created recently have also been in low-paid, low-productivity services.To create more and better jobs, the report recommends that Chile:

• Strengthen the role of the social partners in setting wages and working conditions to promote a more effective social dialogue and collective bargaining.

• Enforce implementation of the new sub-contracting legislation.

• Expand the employment insurance system but reduce the level of severance pay.

• Invest more in employment services and job-related training.

• Promote youth employment by making it less expensive to employ them and by further developing a system of apprenticeships.

sábado, 4 de abril de 2009

Lanzamiento de un libro de Caamaño y Ugarte, dandole duro descriteriadamente al plan laboral - El Mercurio



Este miércoles 8 de Abril a las 10.30 se lanzara en el lugubremente hermoso edificio de la Escuela de Derecho de la Universidad Católica de Valparaiso el libro "Libertad Sindical y Negociación Colectiva, un enfoque critico".
Según los agudos críticos, bajo el solemne titulo, los autores han escondido una furibunda, decimononica y poco moderna critica al plan laboral.
No entienden estos Sres. -Camaaños y Ugartes-, que lo que se lleva es la flexibilidad laboral y la desregulación, y que de seguir por esta senda, existen altas posibilidades que queden fuera del modernismo económico y de cualquier coctel a realizarse en el Ministerio de Hacienda y/o en Casa de Piedra.
Presentan el libro tipos algo sospechosos como Javier Couso y Cesar Toledo (este ultimo mas bien sospecho a secas), y se presumen que asitiran comunistas declarados como Neruda, Dario o ex comunistas declarados como Cayetano Brule o Luis Guastavino. Aunque tampoco se decarta la presencia de comunistas por adhesion como Pumarino y uno de los dos autores.

Que mejor lugar que Valparaiso para lanzar un libro, ese disparate de puerto lleno de cerros

VALPARAÍSO, qué disparate eres,
qué loco, puerto loco,
qué cabeza con cerros,
desgreñada, no acabas de peinarte,
nunca tuviste tiempo de vestirte,
siempre te sorprendió la vida,
te despertó la muerte, en camisa,
en largos calzoncillos con flecos de colores,
desnudo con un nombre tatuado en la barriga, y con sombrero,
te agarró el terremoto, corriste enloquecido,
te quebraste las uñas, se movieron las aguas y las piedras,
las veredas, el mar, la noche,
tú dormías en tierra, cansado de tus navegaciones,
y la tierra, furiosa,
levantó su oleaje más tempestuoso que el vendaval marino,
el polvo te cubría los ojos,
las llamas quemaban tus zapatos,
las sólidas casas de los banqueros trepidaban como heridas ballenas,
mientras arriba las casas de los pobres saltaban al vacio como aves prisionerasque probando las alas se desploman.